Wimbledon, contra las cuerdas

El plan de Wimbledon de expandirse y construir 39 pistas nuevas está al borde del colapso. El ayuntamiento de Wandsworth, que tiene parte de la jurisprudencia de los terrenos en los que pretende construir el All England Club, rechazó de forma unánime la expansión y ahora será la alcaldía de Londres la que tenga la última palabra.

Wimbledon compró en 2018 por unos 72 millones de euros los terrenos de Wimbledon Park, contiguos al All England Club, con la intención de construir 38 pistas y un estadio con capacidad para 8.000 espectadores. Sin embargo, estos terrenos, que están catalogados como zona verde, están bajo la jurisprudencia de los barrios de Merton, que ya dio su aprobación para la expansión el mes pasado, y de Wandsworth, que la rechazó este martes por la noche.

“Estamos muy decepcionados por la decisión del ayuntamiento de Wandsworth”, dijo la presidenta ejecutiva del All England Club, Sally Bolton. “Nuestra propuesta supone una de las transformaciones deportivas más importantes de Londres desde 2012, además de proveer de importantes beneficios a la comunidad local”.

“Creemos firmemente que este proyecto ofrece mejoras sociales, económicas y ambientales, con la creación por ejemplo de un parque público en lo que antes era una zona privada, además de la creación de puestos de trabajo”, añadió Bolton, recordando que parte del parque antes era un club privado de golf.

Esto deja a Wimbledon en una encrucijada ya que ahora será la alcaldía de Londres la que decida si la expansión sigue adelante.

Los vecinos de la zona han luchado para que esta propuesta no se apruebe, alegando los problemas medioambientales que causará para la flora y fauna del parque debido a las construcciones que se levantarán. Conviene recordar el gran poder que poseen los vecinos respecto al torneo, con el toque de queda a las 23:00 para no perturbar su descanso así como el ‘Middle Sunday’ (no se jugaba el primer domingo) que tomó lugar hasta 2022 para dar un día de reposo a los vecinos.

El objetivo de Wimbledon es ampliar su actual oferta de pistas, ya que cuenta con 19 para el torneo, más las de entrenamiento situadas en le Aorangi Park, además de poder disputar la fase previa en el mismo complejo, como el resto de Grand Slams, y no en Roehampton, a varios kilómetros de distancia.

La alcaldía de Londres tendrá que tomar una decisión en las próximas dos semanas. En caso de que no sea favorable a Wimbledon, este podrá emprender acciones legales.

De interés: La expansión de Wimbledon recibe su primera negativa

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EFE