Conecta con nosotros
El 12 de enero de 1998 fue la fecha elegida por el tetrapléjico gallego Ramón Sampedro Cameán para su fallecimiento. EFE El 12 de enero de 1998 fue la fecha elegida por el tetrapléjico gallego Ramón Sampedro Cameán para su fallecimiento. EFE

Europa

Sampedro, primer español en pedir la eutanasia: No quiero ser una cabeza viva

Publicado

el

El 12 de enero de 1998 fue la fecha elegida por el tetrapléjico gallego Ramón Sampedro Cameán para su fallecimiento. Este 17 de diciembre de 2020 la ley de la eutanasia se ha abierto camino en España con un amplio respaldo en el Congreso. Han pasado más de 22 años.

El primer ciudadano español en solicitar la eutanasia ante los tribunales nació el 5 de enero de 1943, era de Xuño, un lugar del municipio coruñés de Porto do Son, y decidió que su despedida sería en el mismo mes en que llegó al mundo.

“No nos enseñan a aceptar la muerte como un hecho natural”, “¿qué sentido tiene para mí vivir esta incapacidad?”, “es un mundo de pesadilla”, “sientes que no tienes un cuerpo; el mío desapareció como por arte de magia” y “no quiero ser una cabeza viva y cuerpo atrofiado y muerto” son solamente algunas de las reflexiones que dejó para la posteridad.

Este marino mercante contaba 25 años cuando sufrió un trágico accidente en un acantilado de la playa de As Furnas, arenal en el que cada año recibe un sentido homenaje.

Aquel joven muchacho se lanzó de cabeza al mar. Su espina dorsal, por esa fatal zambullida, se quebró a la altura de la séptima vértebra y, transcurridos tres meses desde esa fractura cervical, supo claramente, y son sus propias palabras, que lo suyo no tendría remedio y que debía acostumbrarse.

Desde ese momento pidió a todo aquel que conocía que le ayudase a irse.

“Habrá una forma de eutanasia, como sea”, espetaba, y, si nadie se lo facilitaba, urdiría una “maniobra para no imputar a nadie”. Se afanaría en diluir responsabilidades.

Ramón entendía las negativas y también comprendía a los que, estando en situaciones como la suya, optaban por “agarrarse” a la existencia.

No se extrañaba al ver la incomodidad de su hermano José y de su cuñada Manuela Sanlés, porque sabía que la sociedad no estaba educada para atender un planteamiento como el suyo y menos con lazos de parentesco mediante.

Su familia se enemistó con Ramona Maneiro, la mujer que esperó a 2005 para confesar que había sido parte activa en ese suicidio asistido, un ilícito que en aquel entonces ya había prescrito.

Ella, que compartía nombre con él, no sabía nada de eutanasia activa, ni de la indirecta, ni de la pasiva, y hoy en día sigue defendiendo que colaboró movida por su propio corazón y que ojalá hubiese sido de otro modo pues esa regulación que parece que ya llega, lo hace tarde. Para él y para muchos más, opina, todavía recelosa y a la espera del ‘ver para creer’.

Tras un duro debate sobre la vida, la muerte y el derecho de cada persona a poner fin a sufrimientos intolerables sin perspectiva de curación o mejoría, 198 diputados votaron esta semana a favor de la ley, otros 138 en contra y dos se han abstenido, con lo que la disposición pasará ahora al Senado y será aprobada presumiblemente en 2021.

La discusión vivida en la Cámara Baja no difiere tanto de la experimentada hace década y media, cuando la sociedad habló por un lado de un “acto de amor” y, por otro, de “homicidio”, de delito y de un adiós furtivo y doloroso, “indigno”, “a escondidas” y con un veneno, un cianuro potásico definido incluso por algunos médicos como un “mata ratas”.

Ramona, madre por primera vez a los 18 años y abuela a los 36, vio en TVE el reportaje que la fallecida periodista catalana Laura Palmés realizó con el equipo del programa ‘Línea 900’. Sintió curiosidad y no dudó en conocer mejor a su vecino “sabio y sensible”. Separada de su segunda pareja, de la amistad pasó al amor con aquel hombre que ella encontraba “muy espiritual”.

“Pienso que vivir es un derecho, no una obligación”, defendía Sampedro. Esas cosas se las contó a Ramona y a Laura, aquella comunicadora aquejada de esclerosis múltiple.

Cuando Palmés lo conoció, ella ya llevaba muletas por esa enfermedad degenerativa que lesionaba su sistema nervioso central. Después, se quedó en silla de ruedas. Murió con 57 y su libro “Detrás de las palmeras” recoge las experiencias de ambos, la historia de un fuerte vínculo afectivo.

Ramón vivió en Boiro sus últimas semanas con Ramona, ‘Moncha’, y una hermana de ella, Lupe, lo asistía. En ese apartamento, en el que se instaló Sampedro al dejar la casa familiar, ingirió el veneno por una pajita.

Ramona tenía que estar detrás de la cámara y no podía besarle en los labios. En el crucero de Moldes, en la localidad limítrofe de A Pobra do Caramiñal, apareció la cinta a la que debían acceder los medios de comunicación.

“Mío es el acto y la intención”, resumió Ramón Sampedro, para explicar cómo logró hacer aquello que se le había negado. En la grabación no delató a nadie; al contrario, exculpaba.

Ramona le dio a Ramón, imposibilitado de cuello para abajo, el sí que ansiaba. Él se lo planteó en la segunda conversación entre ambos, no en la primera, como había hecho incontables veces con otra gente.

El día de autos, ella se retiró al cuarto de baño porque nunca creyó que el momento fuese a ser tan duro.

Al padre de Ramón, que tenía 92 años, le costó soportar el pase televisivo. Sobrevivió a su hijo dos años más.

Manuela, su cuñada, se afanó en mantener su cuarto intacto y en conservar el mensaje que dejó para ellos: “Querida familia, os pido que me perdonéis”.

Todo el mundo trató de disuadir a Sampedro, pero él no transigía tras ver fracasadas sus demandas en los juzgados de A Coruña y Barcelona. Cansado, decidió tomar las riendas.

“He sido obligado a soportar esta situación durante 29 años, cuatro meses y algunos días”, expuso antes de ese sorbo letal. “Solo el tiempo y la evolución de las consciencias decidirán algún día si mi petición era razonable o no”, profetizó.

EFE

Anuncio
Click para comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Europa

El papa Francisco pide diálogo ante la represión y la liberación de los políticos en Birmania

Publicado

el

Por

El papa francisco pide diálogo ante la represión y la liberación de los políticos en Birmania

El papa Francisco abogó hoy por el diálogo contra la represión en Birmania (Myanmar) tras el golpe militar en el país y realizó un llamamiento para que se libere a los dirigentes políticos encarcelados.

“Aún me llegan noticias tristes desde Myanmar de sangrientos enfrentamientos con pérdida de vidas humanas. Deseo llamar la atención de las autoridades involucradas para que el diálogo prevalezca sobre la represión y la armonía sobre la discordia”, dijo Francisco tras la audiencia general celebrada sin fieles en el palacio pontificio.

También dirigió “un llamamiento a la comunidad internacional para que las aspiraciones del pueblo birmano no se vean sofocadas por la violencia y que se conceda esperanza a los jóvenes de esa amada tierra y se les dé un futuro donde el odio y la injusticia dejen espacio para el encuentro y la reconciliación”.

El papa Francisco reiteró asimismo la petición, expresada en otras ocasiones, para que “el camino a la democracia emprendido en los últimos años por Myanmar pueda volver a través del gesto concreto de liberación de los distintos líderes políticos encarcelados”.

Francisco ya había realizado este llamamiento durante la audiencia de principios de año que concede al cuerpo diplomático acreditado ante la Santa Sede

Este domingo, tras el rezo del ángelus, el pontífice expresó su “viva preocupación” por lo que está sucediendo en Birmania, un país del que dijo: “desde los tiempos de mi visita apostólica (2017) llevo en el corazón con tanto cariño”.

También instó a los que tienen responsabilidades a “que trabajen con sincera disponibilidad al servicio del bien común proponiendo justicia social y estabilidad para una armoniosa convivencia democrática”.

A principios de febrero, el Ejército, encabezado por el general Min Aung Hlaing, depuso al gobierno democrático de Aung San Suu Kyi, que se encuentra detenida.

Desde esos momentos se han producido manifestaciones ciudadanas contra el golpe de Estado que han sido rechazadas con violencia por parte de los militares.

El papa Francisco visitó Birmania en noviembre de 2017 y se reunió con Suu Kyi. En su viaje, que incluyó también Bangladesh, el pontífice expresó su cercanía a la minoría musulmana rohinyá.

EFE

Sigue leyendo

Europa

España impone cuarentena a viajeros de Colombia, Perú y 8 países más

Publicado

el

Por

España impone cuarentena a viajeros de Colombia, Perú y 8 países más

España ha prorrogado la cuarentena para los pasajeros procedentes de Brasil y Sudáfrica y la ha impuesto a otros diez países, entre ellos Perú y Colombia.

Esto con el fin de evitar la propagación de las nuevas variantes del coronavirus, según la orden del Ministerio de Sanidad que publica este miércoles el Boletín Oficial del Estado (BOE).

En virtud de esta norma, que entrará en vigor a las 00:00 horas del 8 de marzo por un período de 14 días, la cuarentena se amplía a las personas que procedan de las repúblicas de Botsuana, Unión de Comoras, Ghana, Kenia, Mozambique, Tanzania, Zambia y Zimbabue, además de Perú y Colombia.

La medida será obligatoria para todos los viajeros que lleguen de esos países, con o sin escalas intermedias, a cualquier aeropuerto español durante los diez días posteriores a su llegada, que serán siete si el pasajero se realiza una prueba diagnóstica en infección aguda para descartar el virus y da negativa.

España impone cuarentenas a pasajeros de 12 países en marzo

Durante el periodo de cuarentena, deberán permanecer en su domicilio o alojamiento, así como limitar los accesos de terceras personas. También tendrán que restringir sus desplazamientos a los imprescindibles: adquirir alimentos, productos farmacéuticos o de primera necesidad; asistencia a centros de salud o causas de fuerza mayor.

Sigue leyendo

Europa

La justicia francesa se pronunciará sobre un Pissarro expoliado por los nazis

Publicado

el

Por

La justicia francesa se pronunciará sobre un Pissarro expoliado por los nazis

La justicia francesa debe decidir a partir de este martes sobre la pertenencia de un cuadro de Camille Pissarro que los nazis robaron a una familia judía en los años 1940 y que ahora se encuentra en manos de un museo de Oklahoma (EEUU), que se niega a entregarlo.

Esta debería ser la última batalla de Léone-Noëlle Meyer, de 81 años, que pide a la Justicia de su país que la proclame propietaria legítima de “La Bergère rentrant des moutons” (Pastora reagrupando a las ovejas), pintado por el impresionista en 1886, y que hasta 1941 era propiedad de su padre adoptivo, Raoul Meyer.

El cuadro, estimado en 1,5 millones de euros (1,8 millones de dólares), está expuesto provisionalmente desde 2017 y hasta el próximo 21 de julio en el Museo parisino de Orsay.

“Esperamos que el tribunal francés juzgue que la señora Meyer es la única propietaria legítima”, afirma su abogado, Ron Soffer, en declaraciones a EFE.

Meyer perdió a sus padres y hermanos en el campo de concentración de Auschwitz creado por los nazis y fue adoptada por Raoul Meyer en un orfanato cuando tenía siete años.

En 1951, su padre adoptivo encontró en Suiza la obra de Pissarro que le habían robado, pero la Justicia suiza consideró que el delito había prescrito.

La pintura acabó en manos de un coleccionista privado estadounidense que en el año 2000 lo donó al museo de arte de la Universidad de Fred Jones Junior de Oklahoma, pese a que ésta se encontraba en una lista de bienes expoliados en Francia.

Cuando la señora Meyer lo localizó en 2013, el museo se negó a devolverlo y le propuso en 2016 un acuerdo que estipulaba que la obra rotaría cada tres años entre Oklahoma y el museo al que ella diera el permiso de exponer siempre que la institución estadounidense validara la elección.

Un pacto que la mujer aceptó, según ella misma ha contado en la prensa, por temor a que la justicia estadounidense considerara también que el delito había prescrito y perderlo para siempre.

“A partir del momento en el que la señora Meyer gane la causa y obtenga el cuadro sin condiciones, está determinada a donarlo al Museo de Orsay como propietario definitivo”, explica Soffer.

UN ACUERDO ENGORROSO

Hasta ahora, el museo de arte impresionista parisino, uno de los principales del país, ha rechazado participar en la rotación porque el acuerdo legal que pesa sobre la obra les obligaría a organizar un envío cada tres años “hasta el fin de los tiempos”. Una donación “con condiciones” contraria a sus estatutos.

Pero el Orsay sí aceptaría un ofrecimiento definitivo. A cambio, Meyer pide que la pintura se exponga con un panel en memoria de su padre adoptivo en el que se explique que la obra fue robada en el marco del expolio de la ocupación de los nazis.

El contrato actual impone que si ella no lo dona a un museo, cuando muera será propiedad del departamento de Estado de Estados Unidos. La mujer, que denuncia las condiciones abusivas del acuerdo, asegura haber tratado de negociar otra salida sin éxito hasta la fecha.

Su esperanza ahora es que el tribunal judicial de París aplique el decreto de 1945 según el cual todo propietario de una obra expoliada por los nazis es un propietario “de mala fe”, en este caso, el museo de Oklahoma, lo que haría nulo el contrato actual.

Por su parte, el museo estadounidense reclama una multa de 3,5 millones de dólares (2,9 millones de euros) contra Meyer por no haber devuelto el cuadro impresionista.

Se espera que la decisión de la justicia francesa, que ha pedido que haya una mediación entre las partes, se conozca en “un par de semanas”.

EFE

Sigue leyendo

SIGUENOS EN FACEBOOK

SIGUENOS EN TWITTER

CONTENIDO PATROCINADO

Tendencias

<- - Compuesto de inicio!>