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Ciencia

Nobel de Medicina dice que el coronavirus fue creado en laboratorio

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El científico Luc Montagnier, ganador del Premio Nobel de Medicina en 2008, aseguró que el coronavirus Covid-19 fue creado en un laboratorio, con injertos de otros patógenos.

Lo dicho por el laureado científico generó polémica.

El especialista aseguró que se manipuló al SARS-CoV-2 en una parte, con la inyección de secuencias del VIH.

“El coronavirus del murciélago, alguien agregó secuencias, en particular del VIH, del virus del SIDA. No es natural. Es el trabajo de profesionales de biólogos moleculares”, remarcó.

En repetidas ocasiones se ha asegurado el posible origen del Covid-19 dentro de un laboratorio, pero esto se ha desmentido. En febrero se indicó en un estudio que había proteínas de otros virus en la enfermedad, pero al final se le retiró del sitio donde se publicó.

Además, un análisis posterior descartó la presencia de secuencias del VIH, y encontró que 10 de éstas tenían similitudes con genes de mamíferos, insectos, bacterias y otras especies.

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Ciencia

El telescopio Hubble captura una nueva y nítida imagen de Júpiter

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Júpiter

El telescopio espacial Hubble ha capturado una nueva y nítida imagen de Júpiter, cuando el planeta estaba a 653 millones de kilómetros de la Tierra, que sirve a los investigadores para tener un informe meteorológico actualizado de su turbulenta atmósfera, así como de su luna helada Europa.

La imagen fue tomada el pasado agosto y en ella puede apreciarse como en latitudes medias septentrionales de Júpiter se está formando una tormenta blanca y brillante de forma alargada que se mueve a 560 kilómetros por hora.

Los investigadores especulan que este puede ser el inicio de una mancha más duradera en el hemisferio norte, que podría rivalizar con la conocida Gran Mancha Roja, que domina el hemisferio sur del planeta.

La Gran Mancha Roja, una de las características más reconocibles de Júpiter, es, en realidad, un gigantesca tormenta en forma de torbellino que dura desde hace cientos de años.

La nueva imagen del telescopio de la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Nasa muestra que esta mancha tiene ahora un color rojo “excepcionalmente rico”, con el núcleo y su banda más externa en un tono más profundo.

La mancha mide ahora unos 15.800 kilómetros de ancho, “lo suficientemente grande como para tragarse la Tierra”, explica la ESA en la nota que acompaña a la imagen.

Esta supertormenta sigue encogiendo, como ya se vio en observaciones telescópicas que datan de 1930, pero “su ritmo de encogimiento parece haber disminuido”, aunque la razón es un misterio.

La imagen refleja cambios en el Ovalo BA, al que los investigadores llaman Pequeña Mancha Roja y que también es una tormenta que, en la imagen, aparece justo debajo de su “hermana” mayor.
En 2006 esta mancha se tiñó de rojo, pero fue perdiendo paulatinamente el color hasta retomar el blanco original, y ahora parece que el núcleo se está oscureciendo hacia un tono rojizo.

En la imagen, Europa es visible a la izquierda del gigante gaseoso. Se cree que esta luna alberga un océano líquido bajo su corteza helada, lo que hace de ella uno de los principales objetivos en la búsqueda de mundos habitables más allá de la Tierra.

En 2022 está previsto el lanzamiento de un misión de la ESA llamada Explorador de Lunas de Hielo de Júpiter, que tiene como objetivo explorar tanto Júpiter como tres de sus lunas más grandes: Ganímedes, Calisto y Europa.

EFE

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¿Quieres poner un Tiranosaurio Rex en tu vida?

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Tiranosaurio Rex

Stan mide casi cuatro metros de alto y otros doce desde la cabeza a la última vértebra de la cola, algunos de sus colmillos superan los 20 centímetros de longitud y su aspecto es paleontológicamente aterrador. Se trata de un Tiranosaurio Rex (T. Rex) que la casa de subastas Christie’s pondrá a la venta en Nueva York el próximo 6 de octubre.

Su nombre científico es BHI 3033 y sus réplicas, repartidas por todo el planeta, han sido vistas por miles de aficionados a la paleontología y al mundo de los dinosaurios.

“Es el mejor T. Rex que se pone a subasta desde 1996”, asevera a Efe el director de Ciencia e Historia Natural de Christie’s, James Hyslop, a través de una conversación telemática, en la que ya adelanta que el precio estimado de venta, entre 6 y 8 millones de dólares, no estará al alcance de la mayoría de los bolsillos.

Sin embargo, el esqueleto de este enorme depredador que vivió hace 67 millones de años podrá contemplarse -con reserva previa- entre hoy y el próximo 21 de octubre, o si no a través de la vitrina de la sede de Christie’s, entre las calles 48 y 49 en el céntrico Manhattan de Nueva York.

“Es un objeto increíblemente emocionante”, asegura desde Londres Hyslop, que no oculta que la casa de subastas espera “marcar un nuevo récord mundial” en la puja por un dinosaurio.

Ha sido ubicado en una sala de techos bajos, con una tenue iluminación de claro oscuros que acompañan el marrón nogal de su esqueleto, que ha sido acomodado en posición de carrera, como si la gran bestia del Cretácico persiguiera a una presa que quisiera devorar.

Pero su cabeza, de la que destaca el enorme hueco de sus ojos y, sobre todo, su monstruosa mandíbula cargada de afilados dientes, es una réplica.

La original pesa demasiado para ser soportada por la estructura que lo sustenta, pero no está lejos de allí. En la sala contigua recibe al visitante con las fauces abiertas y su nombre en grande escrito en la pared: STAN.

CONFUNDIDO CON UN TRICERATOPS

Stan, bautizado con ese nombre en honor a su descubridor, Stan Sacrison, un paleontólogo amateur que halló los huesos de su cadera en la región geológica de Hell Creek, en el estado de Dakota del Sur en 1987, fue ignorado en un primer momento al ser confundido con un Triceratops, “que aunque es un descubrimiento también emocionante, es un fósil que es bastante común encontrar” en dicha región.

Al parecer, no fue Sacrison quien erró en la primera identificación, sino un científico con quien compartió su descubrimiento.

Tras permanecer cinco años ignorado, en 1992 el paleontólogo aficionado se puso en contacto con el Instituto de Investigación Geológica Black Hills que inmediatamente determinó que se trataba de un ejemplar “del principal depredador de su época, el Cretácico tardío”.

Tras un año de excavación y una breve estancia en Japón a donde se trasladó para una exposición, los 188 huesos originales de su robusto esqueleto, sustentados por una estructura de acero, han estado expuestos desde 1996 en el museo del Instituto Black Hills, en Dakota del Sur. Según Hyslop, se cree que un esqueleto completo de T. Rex podría estar compuesto por unas 300 piezas.

LOS HUESOS HABLAN

El experto de la casa de subastas explica que a través de algunas de las marcas en la estructura ósea de Stan se pueden reconocer heridas sufridas durante sus “veintitantos años de vida”, como varias costillas rotas o punciones en su cráneo y mandíbula, alguna de las cuales podría corresponder al colmillo de otro Tiranosaurio Rex sufrida durante una pelea.

“Pero la herida verdaderamente grave sufrida a lo largo de su vida, no fueron las costillas rotas, sino una vértebra en su nuca, que se rompió” y dos vértebras se unieron entre sí. A pesar de eso, “siguió viviendo siendo el mayor depredador con su nuca rota. Era un animal duro”, cuenta Hyslop, que confiesa que se desconoce la causa de su muerte, que sitúa en el cauce de un río.

Según el Instituto Black Hills, Stan es el segundo Tranosaurio Rex del mundo por el número de huesos hallados

UNA RÉPLICA QUE HA DADO LA VUELTA AL MUNDO

Aunque se desconoce qué institución, centro o millonario acabará adquiriendo a Stan, las réplicas de su esqueleto se encuentran ya en decenas de lugares en todas las partes del mundo.

Desde el Museo de Historia Natural de Washington hasta el Museo Nacional de Ciencia Natural de Japón, pasando por instituciones museísticas en Manchester (Reino Unido), Oslo (Noruega), Taguig (Filipinas) o Teruel (España) entre muchísimas otras se han hecho con partes o el cuerpo completo de este dinosaurio cuyo peso, según los científicos, pudo rondar en vida entre las 7 y las 8 toneladas (dos veces el peso de un elefante actual).

Y es que en su página web, el Instituto Black Hills todavía ofrece la oportunidad de comprar una copia completa del esqueleto, elaborado en uretano y que puede ser dispuesta en la postura deseada por el comprador siempre que esta sea “natural y anatómicamente posible”.

Su precio, 100.000 dólares, muy por debajo de los en torno a entre 6 y 8 millones que desde Christie’s esperan que alcance el original, pero quizá todavía un poco fuera de presupuesto para quien quiera poner en su vida a “la máquina de matar definitiva, el dinosaurio más grande y malo que conocemos”, al “tirano rey lagarto”.

EFE

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Detectan el primer planeta orbitando alrededor de una estrella enana blanca

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Planeta

El proceso de formación de una enana blanca destruye a los planetas cercanos, sin embargo, un equipo de astrónomos ha localizado, por primera vez, lo que podría ser un planeta de gran tamaño orbitando alrededor de una estrella de este tipo, según un estudio que publica hoy, miércoles, Nature.

La investigación, que está firmada, entre otros, por científicos españoles del Instituto Astrofísico de Canarias (IAC), usó datos del satélite TESS de la Nasa, del ya retirado telescopio espacial Spitzer y del Gran Telescopio de Canarias (GTC).

El objeto que los astrónomos consideran que es un planeta ha sido llamado WD 1856 b, es muy grande -aproximadamente como Júpiter- y orbita alrededor de la estrella cada 34 horas, unas 60 veces más rápido que Mercurio alrededor del Sol.
La estrella, sin embargo, es una enana blanca fría y tranquila, mucho más pequeña que el planeta, tiene unos 18.000 km de diámetro, puede tener hasta diez mil millones de años y es un miembro distante de un sistema de estrellas triples en la constelación de Draco.

El proceso de creación de una enana blanca destruye los planetas cercanos, y cualquier cosa que luego se acerque demasiado suele ser destrozada por la inmensa gravedad de la estrella.

Por ello, el autor principal, Andrew Vanderburg, de la Universidad de Wisconsin-Madison (EE.UU), destacó que todavía tienen “muchas preguntas sobre cómo WD 1856 b llegó a su ubicación actual sin sufrir uno de esos destinos”.

El equipo considera que “de alguna manera” el objeto, que fue detectado con por TESS “se acercó mucho a su enana blanca y logró mantenerse de una sola pieza”.

Cuando una estrella similar al Sol se queda sin combustible, se hincha hasta cientos o miles de veces su tamaño original, formando una estrella gigante roja más fría, explica el IAC en un comunicado.

Posteriormente, expulsa sus capas externas de gas, perdiendo hasta el 80 % de su masa, y el núcleo caliente restante se convierte en una enana blanca.

El investigador del IAC y coautor del artículo Felipe Murgas explicó que cualquier objeto cercano es engullido e incinerado durante este proceso, que en este sistema habría incluido WD 1856 b en su órbita actual.

Por ello, el equipo considera, según Murgas, que es posible que el planeta se originara al menos 50 veces más lejos de su ubicación actual.

Los astrofísicos saben que mucho tiempo después del nacimiento de las enanas blancas, pequeños objetos distantes, como asteroides y cometas pueden dispersarse hacia estas estrellas, que por lo general, acaban convertidos en escombros por la gravedad de la enana blanca.

El equipo sugiere varios escenarios que podrían haber empujado a WD 1856 b hacia un camino elíptico alrededor de la estrella, una trayectoria que se habría vuelto más circular con el tiempo a medida que la gravedad estiraba el objeto, creando enormes mareas que disipaban su energía orbital.

Encontrar un mundo posible que orbita cerca de una enana blanca ha llevado a los investigadores a considerar las implicaciones para estudiar las atmósferas de pequeños mundos rocosos en situaciones similares, ya que el minúsculo tamaño de la enana blanca facilita la caracterización de la atmósfera del planeta.

Actualmente no hay evidencia que sugiera que hay otros mundos en el sistema, pero es posible que existan planetas adicionales y que aún no se hayan detectado.

EFE

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